sábado, 19 de diciembre de 2020

 

LA VIVENCIA DE LA TERNURA EN NUESTRAS MADRES FUNDADORAS

 

 Constanza Andrea Farías Banto
Novicia Carmelita Teresa de San José, segundo año




 “Que la caridad sea vuestro distintivo” decían Teresa Toda y Teresa Guasch a sus hijas, a quienes exhortaban a hacer las cosas con amor, y amar siempre a Dios y a los hermanos.

Amar como ellas lo hicieron y dar la vida por amor siguiendo el ejemplo de Jesús se hace posible cuando descubrimos la ternura de Dios en nuestras vidas.

La ternura es una característica que define la vida de Teresa Toda y Teresa Guasch, mujeres apasionadas que entregaron su vida al servicio del Reino, haciendo todo por amor. La ternura de Dios se fue arraigando en sus actitudes a tal punto que llegaron a vivir el amor en grado heroico. Guiadas por el Espíritu Santo recorrieron el camino que las llevó a configurarse con los sentimientos y afectos de Jesús, el Hijo de Dios, que con su encarnación transfiguró y elevó nuestra condición humana.

El encuentro con la ternura pascual de Jesús permitió que en el corazón de estas dos mujeres se encendiera la llama de la perfecta caridad, es decir la llama del amor oblativo que se hace entrega y donación. Ese amor las llevó a recorrer el camino de la cruz. Sin embargo, Teresa Toda y Teresa Guasch no lo viven como una experiencia de muerte, sino de resurrección. La cruz para ellas se transforma en signo de amor que las lleva a comprender que la ternura de Dios  se manifiesta por caminos completamente distintos a los nuestros, es decir que la ternura cristiana reside en la fuerza del amor humilde y no en esas manifestaciones de grandezas exteriores que comúnmente buscamos. De esta manera en los desprecios y humillaciones que viven nuestras Madres descubren a un Dios lleno de piedad y bondad, un Dios que se encarna y asume sobre sí sus desprecios y humillaciones. Descubren a un Dios que las llama a vivir, a un Dios que se vale de sus experiencias de muerte (maltrato y abandono) para dar vida a las niñas pobres, huérfanas y desvalidas que necesitan conocer el amor de Dios.

La muerte de Dios en la cruz les recuerda el amor y las impulsa a renunciar a sí mismas, a una vida de entrega y sacrificio. La cruz les recuerda que la vida no acaba con las situaciones dolorosas que van apareciendo, porque Dios las ha llamado a la trascendencia y las ha invitado a mirar más allá de sus sufrimientos. El Señor las llama a la esperanza. Es por eso que nuestras Madres acogiendo este llamado del Señor son capaces de contemplar la voluntad de Dios aun en medio de las situaciones difíciles... y así confiadas en Dios nuestras Madres descubren a un Dios que se hace presente en todo y en todos, pero especialmente descubren que el rostro de Jesús se les revela en las niñas pobres, huérfanas y desvalidas.

Y así confiando en Dios, abandonándose a la Providencia aprendieron a vivir la experiencia de la cruz con alegría. Esta experiencia de la cruz las llevo a una muerte espiritual, y al igual que Cristo bebieron el cáliz de la pasión y lo hicieron hasta la última gota, pero contemplando a Jesús aprendieron de Él y se sumergieron en la noche espiritual confiando plenamente en el Padre, con la certeza de que "Dios dispone todas las cosas para bien de los que lo aman, a quienes él ha escogido y llamado” (Rom 8,28)

Viven el Anonadamiento, y al igual que Jesús, se fueron despojando de sus riquezas, asumiendo la condición de verdaderas pobres cuya única riqueza y absoluto era Dios. Aprenden a ponerse en el último lugar y a pesar de las humillaciones que reciben no huyen de ellas, antes se alegran por compartir los sufrimientos de Jesús, y al igual que Él recorren este camino siendo obedientes. Frente a las dificultades, al igual que Jesús, confiaron y se abandonaron en el Padre viviendo la Infancia Espiritual.

Sin embargo, todo esto, lejos de llevarlas a encerrarse en sí mismas despierta en ellas la empatía, que las lleva a sumergirse en la realidad del hombre, a ponerse en su lugar, y a hacerse cargo de sus necesidades. Desde la cruz nace una Congregación cuya misión en el mundo será mostrar el rostro tierno y misericordioso de Dios a las niñas pobres y huérfanas. En la cruz esta la vida y el consuelo, nuestro camino para llegar al cielo como dice Santa Teresa de Jesús. En la cruz está nuestro futuro, un futuro que nos ayuda a comprender que la ternura es un compromiso que se adquiere para responder al proyecto de Dios. De esta manera nuestras Madres se convierten en testimonio de ternura por medio de la entrega y de la compasión. Sus vidas son una constante entrega y donación que las lleva hasta el perfecto holocausto. Sin embargo, en este camino de cruz reconocen que no van solas. Jesús se ha convertido para ellas en su Camino, Verdad y Vida… el mejor compañero de viaje, un Maestro que les enseña a vivir la ternura de la cruz como compasión. Jesús las mueve a amar, incluso aman a quienes no merecen ser amados. En ese sentido son edificantes los testimonios que dan cuenta que tanto la Madre Toda como la Madre Guasch son capaces de perdonar a quienes las han maltratado y humillado. Esto nos habla de que nuestras Madres siguieron el ejemplo de Jesús que muere en la cruz amando y perdonando a quienes, a ojos humanos, no merecían ser amados ni perdonados: a sus verdugos.



miércoles, 29 de julio de 2020


VIRTUDES CARACTERISTICAS DE LAS HH. CARMELITAS TERESAS
DE SAN JOSE, EXPERIMENTADAS POR SU FUNDADORA TERESA TODA
“PÍLDORAS DE SU VIVENCIA”

Síntesis realizada por Hna. María Jesús Melón Pacho – Superiora Provincial


Carmelitas Teresas de San José


TERESA TODA, MUJER SENCILLA: Vivía con intensidad la fe, que en cualquier acontecimiento veía y adoraba la voluntad de Dios a la cual se sometía amorosamente (Relación y votos pág. 70)

Los Teólogos han subrayado la sencillez de espíritu de la Madre Teresa Toda, que ella inculcaba también a sus hermanas. Referente importante de su formación religiosa fue su madre, Magdalena Juncosa, que dinamizó  las virtudes necesarias para afrontar con fe  y por amor a Dios las diversas vicisitudes sufridas a lo largo de su vida. (Relación y votos pág. 163)


TERESA TODA, MUJER HUMILDE: Fue una mujer humilde. Rechazó muchas veces el pensamiento de fundar un Instituto porque no podía creer ser hecha para una cosa tan grande (Relación y votos pág. 57-58)

Decía a sus hermanas: mantengámonos siempre humildes y sumisas hijas de la Iglesia católica, apostólica, romana, a la cual tenemos la suerte de pertenecer y estamos dispuestas a dar nuestra vida en defensa de nuestra religión (Relación y votos pág. 71)

Fue una mujer verdaderamente pobre y amante de vivir oculta. Decía a sus hijas espirituales que fuesen como las violetas, es decir virtuosas y escondidas.  (Relación y votos pág. 163)


Carmelitas Teresas de San JoséTERESA TODA, MUJER MANSA: Fue una persona ecuánime, con gran dominio de sí misma, persona mansa y apacible (Relación y votos pág. 79)

Como fundadora y superiora manifestó siempre equilibrio, prudencia y capacidad de gestión. De superiora gobernó siempre con prudencia y pureza de intención, buscando siempre la gloria de Dios. Como fundadora, Teresa Toda, muestra fortaleza y paciencia en la espera, hasta ver cumplido el designio de Dios en su vida. No faltaron insultos hacia ella y hacia su hija al inicio de la fundación. De todas estas pruebas salieron triunfadoras, sostenidas por la oración (Relación y votos pág. 76)



TERESA TODA, MUJER MORTIFICADA: Insistía no nos parezca demasiado difícil ni pesado ningún sacrificio por grande que sea, si con él podemos evitar un solo pecado mortal. (Relación y votos pág. 71)

Trataba a todas las niñas como verdadera madre. Ofrecía lo que tenía a las personas indigentes que llamaban a su puerta, a pesar de la precariedad de medios y necesidades de las niñas que acogía en el Instituto. He aquí por qué las niñas le habían puesto el sobrenombre de madrecita buena (Relación y votos pág. 75)

La grandeza del alma de Teresa Toda y su heroicidad en la práctica de la caridad evangélica se revela, de modo especial, en su actitud de perdón y olvido de las ofensas, tanto en lo que respecta a lo que ella tuvo que soportar por parte de su esposo, que la maltrató y ofendió gravemente con palabras y obras, cómo más tarde, teniendo que soportar la oposición y la maledicencia de parte de algunas personas que se opusieron a su fundación (Relación y votos pág. 75)

Los numerosos sufrimientos marcaron profundamente a  Teresa Toda, pero también la dispusieron interiormente para una particular sensibilidad hacia quienes como ella, habían sufrido abandonos y malos tratos (Relación y votos pág. 163)



Hermanas Carmelitas Teresas de San José - Home | FacebookTERESA TODA MUJER CELOSA DE LA GLORIA DE DIOS Y DE LA SALVACIÓN DE LAS ALMAS: Su santidad era indiscutible. Su intuición carismática y su impulso apostólico habían sido custodiados en fidelidad y se habían incrementado en el Instituto. Sin ninguna formación académica, pedía a su hija que transmitiera su pensamiento a las primeras hermanas y especialmente a los diversos organismos responsables de la Iglesia, con la finalidad de obtener la aprobación del Instituto. Su vida fue excepcional desde todos los puntos de vista (Relación y votos pág. 28)

La  fortaleza de Teresa Toda y la clarividencia de su obra podrían ser un don para la Iglesia que se entrega a la ayuda de los últimos e indefensos (Relación y votos pág. 29)

Ante todo, decía Teresa Toda, procuremos cumplir los preceptos de la ley divina resumidos en el amor a Dios sobre todas las cosas y en el amor al prójimo; con esta finalidad hemos adoptado este método de vida… El amor a Dios y el amor al prójimo caminan juntos en la experiencia de Teresa Toda. Una mujer, toda para Dios, y al mismo tiempo, toda para sus huérfanas… Dios hizo que su vida se convirtiera en una epifanía de su vocación. (Relación y votos pág. 74)

Fundadora de una Congregación para educar niñas huérfanas (Relación y votos pág. 74) Totalmente entregada al prójimo, Teresa Toda se ocupó de las huérfanas abriendo escuelas, colegios y asilos con caridad heroica. Constantemente abandonada a la voluntad de Dios, confiada en la Divina Providencia, se hizo imitadora de Jesús, llevando a término la obra soñada en el silencio de su corazón.  (Relación y votos pág. 163)


Documento Relación y Votos