viernes, 22 de marzo de 2019


Siguiendo el ejemplo de la Madre Teresa Guasch

Mi nombre, ISABEL MARIA GALVIS BLANCO, llevo laborando en la escuela Teresa Guasch de Cúcuta 38 años. Comienzo mi compartir reconociendo una de las cualidades de la Madre Teresa Guasch “dedicarse a la educación de los niños desamparados, de bajos recursos y huérfanos”

Gracias a Dios, las Hermanas del colegio El Carmen Teresiano de Cúcuta, continuadoras del legado de la Madre Teresa Guasch, se fijaron en esta comunidad del Barrio 7 de Agosto, que es una comunidad muy necesitada y junto con todos los estamentos de la Comunidad Educativa del Colegio, se dieron a la tarea de construir la escuela que lleva el nombre de Teresa Guasch, de eso van ya 40 años. Por esta escuela han pasado miles de niños educándose.

Me complace saber que la Congregación sigue dando pasos para que la Madre Teresa Guasch sea canonizada. Y yo tengo la esperanza de seguirle pidiendo que nos haga el milagrito de ver realizados todos los sueños que faltan por cumplir en la escuela que lleva su nombre, en cuanto a la terminación de una buena infraestructura. De todo corazón le estamos pidiendo que nos ayude.

Así como la Venerable Madre Teresa Guasch tuvo que sortear dificultades para llevar a cabo su labor, así en la escuela se ha trabajado y se sigue trabajando, con mucho esmero y sacrificios de la comunidad, en pro de la educación de los niños y en la adecuación del edificio. Además, Ella no desfalleció en su labor misionera a lo largo de su vida. También los docentes de la escuela Teresa Guasch nos hemos identificado con su filosofía de vida y trabajo: ser persistentes en la consecución de metas, con la ayuda de Dios, educar con amor a los niños y mantener en alto el ideal institucional.

                                                          Isabel María Blanco
                                                          Docente escuela Teresa Guasch de Cúcuta





Admiro y valoro la historia de la Madre Teresa Guasch

Conocer la historia de la Madre Teresa Guasch ha sido para mí de profunda admiración, por su perseverancia en alcanzar el ideal de ayudar a su Madre Teresa Toda, en la conformación de una congregación dedicada a la niñez huérfana de su ciudad y de inculcarle valores humanos y cristianos.

A comienzo de cada año escolar, cuando se me asigna el grupo de estudiantes, inicio infundiéndoles la fe, el amor a Dios y a la Santísima Virgen, ya que en muchas familias lo tienen olvidado; también me dedico a enseñarles valores de convivencia y de amor por los demás, aceptando sus diferencias y necesidades.

La frase que me atrae de la Madre Teresa Guasch es “LA SENCILLEZ SEA VUESTRO DISTINTIVO”. La sencillez es una virtud que permite aceptar a los demás como son y ayudarles sin esperar nada a cambio, a ejemplo de la Virgen María que fue una mujer sencilla en sus actos y en el amor incondicional que impartía su corazón para todos. Igualmente la Madre Teresa Guasch supo desvivirse por la niñez y juventud con toda sencillez y gratuidad. De esta manera trato de vivir la virtud de la sencillez intentando llegar a todos los que me rodean y de ayudarlos en cuanto me sea posible y esté a mi alcance.

El trabajar en la Escuela Teresa Guasch de Cúcuta, me llevó a conocer la historia de la Madre y el conocerla me ha hecho más humana, porque sé que la labor bien realizada, cada día, deja una huella en cada uno de los corazones de nuestros estudiantes, así como la Madre Teresa Guasch dejó huella en los corazones de las personas que la conocieron y de las que conocemos su historia de vida.  La llama de su fe y de su compromiso por la niñez sigue viva, gracias a las Hermanas Carmelitas Teresas de San José que continúan su legado de amor y de entrega con los necesitados.

                                                               Jenny Marbely Parada
                                                             Docente escuela Teresa Guasch de Cúcuta


lunes, 27 de agosto de 2018




Imágenes celebración Centenario del paso al Padre Madre Teresa Guasch.

Año  2017
Medellín, reunión nacional representantes Fraternidades Colombia.
Apertura Centenario
Colegio El Carmen Teresiano - Bogotá

Eucaristía Clausura Centenario
Santiago 
Inauguración Centenario - Cúcuta

El Zulia
Escuela Teresa Guasch - Cúcuta
Eucaristía Clausura Centenario
Santiago

Folleto Eucaristía Clausura Centenario - Santiago
































La llama hermosa de Teresa Guasch - canción


Letra y música: Juliana Acuña Arjona.     Curso: 8° A

Colegio El Carmen Teresiano - Bogotá


Teresa Guasch siempre tan amorosa
con sus semejantes, siempre con humildad,
ella acogió a las niñas huérfanas de España
y nos fundó una buena Congregación.

Coro
Siempre tan solidaria con los demás
su llama está encendida y nunca se apagará.

Un buen ejemplo nos dio y con eso nos cautivó.
con su honestidad nos brindó más igualdad,
y responsable fue al ver la guerra,
pues nos llevó a la paz y nos brindó su amistad.

Coro
Siempre tan solidaria con los demás
su llama está encendida y nunca se apagará.


El paso que marca la vida y obra de Teresa Guasch en la juventud e infancia de ayer y hoy.


Noviciado “Madre Teresa Guasch” Santiago – Chile

Enedina Navarrete Henríquez – Novicia  de las Hermanas Carmelitas Teresas de San José.



Centenario Madre Teresa Guasch Toda

En el marco de los cien años de la pascua de la Madre Teresa Guasch y aprovechando las clases de pintura que estuve recibiendo,  se me encomendó  la difícil pero hermosa tarea de representar a través de la pintura una obra conmemorativa de dicha celebración. Es así como gracias a la ayuda de la profesora María Teresa Aravena Roca y la motivación de las mujeres que participaban en el taller conmigo como Ana María Schneider Riquelme y Gloria Carrasco comencé el cuadro.

Mi intención era representar de alguna manera el paso que marca la vida y obra de Teresa Guasch en la juventud e infancia de ayer y hoy. Con esta intención fui repasando algunos de los hitos mas importantes del origen de nuestra Congregación y consideré el Santuario de Montserrat uno de los más importantes, ya que solo una vez encomendadas a la Madre de Dios, nuestras Madres Fundadoras pudieron llevar a cabo la dificultosa obra que Dios les inspiró y cuyas asombrosas dificultades todas conocemos.

Del mismo modo pensé en la importancia que tuvo para la Congregación la llegada al nuevo continente, donde su obra fue solicitada con gran interés por diferentes obispos que las recibieron tanto en Republica Dominicana, Chile y Colombia. Seguido de este razonamiento, personalmente consideré que la cordillera de los Andes es a su vez uno de los signos más característicos del sur de América, una gran barrera geográfica que augura las dificultades que tendrían las Hermanas al venir a estas lejanas tierras y que representa cómo las Madres Fundadoras han traspasado mares y cordilleras llevando su obra y misión a los niños y jóvenes más necesitados.

Como soy chilena y de la zona centro sur del país, considero que el árbol autóctono da un carácter nacional y personal a la pintura, la araucaria como árbol  milenario guarda en su altura tantas historias como hechos importantes de mi patria, incluida la influencia de la Congregación en ella, por eso me parecen importantes a resaltar.

La elaboración de este cuadro me llevó bastante tiempo, debido a lo limitado que contaba para dedicarme a él, pero finalmente, después de mucho esfuerzo, dedicación y cariño fue entregado a la Hermana María Anunciación Gil y ella lo ha dispuesto en la sala de comunidad. Algo que me parece muy delicado de su parte, ya que despertará la curiosidad en quienes lo miren rápidamente y será ocasión de dar a conocer la bella historia de dos mujeres fuertes y sensibles a la voluntad de su Señor, que han llevado su carisma a través de generaciones y continentes, con sencillez, humildad y mucha paciencia. Convirtiéndose a través del tiempo en referentes para la mujer de hoy.

Mujeres Fuertes para la Vida


Martha Rocío Lizarazo Arévalo
Coordinadora Hogares Teresa Toda de Colombia





Con motivo de la celebración del centenario de la muerte de la Madre Teresa Guasch, me uno a todos los que hacemos parte de esta gran familia, que está bajo la protección de la Virgen del Carmen y de las dos Teresas, madre e hija, dando gracias a Dios porque de manera creativa y sencilla ha sabido hacerse presente en estas mujeres, quienes inspiradas por el Espíritu Santo decidieron dar su aporte en la construcción del Reino de Dios aquí en la tierra.

He tenido la bendición de crecer recibiendo la formación legada por las fundadoras, y aunque nunca hice los votos religiosos para hacer parte de la Congregación de Hnas. Carmelitas Teresas de San José y no estudié en un colegio Carmelo Teresiano, me siento hija, y no cualquier hija, hija predilecta, pues he podido formarme y crecer a través del ejemplo que quedó escrito y después difundido, en palabras y obras, por parte de algunas religiosas que han sabido vivir la sencillez, la humildad, el abandono y la entrega a los más necesitados, como sin lugar a duda lo querían nuestras Venerables Madres, Teresa Toda y Teresa Guasch.

Al igual que Teresa Guasch, siento que desde los doce años de edad, época en que empecé a acercarme a la Congregación, experimenté el irme “convirtiendo en tierra abonada y preparada para recibir y acoger la llamada que Dios tenía reservada para mi vida”, en el servicio y entrega diaria, primero desde la catequesis parroquial, grupos juveniles, aspirantado, y más adelante desde diciembre del año 1994, hasta la fecha, en Hogares Teresa Toda de Colombia, obra creada para la acogida y formación integral de niñas huérfanas, abandonadas o como recientemente se les llama en términos legales “declaradas en adoptabilidad”, pero que en esencia son mujeres que por diferentes situaciones han sufrido el maltrato, el abandono, la negligencia, el rechazo y muchas otras formas de exclusión y orfandad.  

A ejemplo de Teresa Guasch, quien junto con su madre pudo leer el paso de Dios por sus vidas y su designio amoroso y providente sobre ellas, recibiendo una esmerada educación, sobre todo una formación bien asentada en los principios y valores cristianos, es lo que desde el inicio hasta la actualidad nos ha inspirado, tanto a las religiosas como a los laicos que hemos continuado la obra, para no medirnos en esfuerzos que ayuden en la formación y consolidación del proyecto de vida de las niñas y jóvenes, “talentos sagrados”  que se nos han confiado, ofreciendo educación que les permita conocerse, creer en ellas mismas, desarrollar su habilidades, soñar y transformar sus vidas, buscando que incidan en ellas y en la sociedad que espera contar con mujeres de alta calidad humana, profesional y espiritual.

Como Teresa Guasch, la profunda experiencia de Dios es la que nos ha ayudado como formadores a asumir con paciencia las contrariedades y dificultades presentadas a lo largo de estos casi 23 años, producto no sólo de los altibajos propios en la formación de las niñas, adolescentes y jóvenes, sino también de algunas situaciones dolorosas suscitadas entre las directivas, que más que ayudar a crecer la obra, buscaban su debilitamiento, poniendo a prueba la razón de ser de la misma, pero que al ser Obra de Dios, no tuvo más que fortalecerse y seguir creciendo, acogiendo a lo largo de estos años a 184 niñas, adolescentes y jóvenes que han visto el rostro misericordioso de Dios en mujeres que nos esforzamos en ser madres, maestras y amigas, a ejemplo de Teresa Guasch Toda. 


 “Mantengamos viva la llama de Teresa Guasch”, en palabras, expresiones y acciones concretas que engendren vida, hagan crecer la esperanza, consoliden familia, acerquen a Dios, formen mujeres fuertes para la vida, capaces de vivir con fortaleza y serenidad las tribulaciones, dispuestas a servir, haciendo el bien siempre bien, con sencillo corazón.


Dando pasos en favor de la vida


Marilin Murillo

Joven de hogares Teresa Toda de Colombia
Comunicadora Social - Periodista. 



Un 27 de abril de 2001 por gracia de Dios llegó a los hogares Teresa Toda de Colombia una niña de tan solo nueve años de edad, con el corazón y la vida hecha pedazos por el abandono y maltrato de sus familiares, sumida en un duelo por la pérdida de su hermano menor y desorientada fue a cogida por María Lourdes Marco Playá directora en ese entonces de la institución.

Miedos, temores, Vacíos y dolor eran el reflejo en el rostro de esta pequeña que pedía a gritos el amor y el cuidado para sanar sus heridas y, ahí lo encontró, en medio de una gran familia constituida por un grupo de niñas, adolescentes y jóvenes que se convirtieron en su familia, acompañadas de madres, maestras y amigas que consagraron su ser a la vida religiosa, y que emprendieron el camino de cuidar y velar por los más necesitados del mundo, ellas son la comunidad de Hermanas Carmelitas Teresas de San José, quienes desde hace 17 años se han convertido en la familia de Marilin Murillo la niña que llegó con tan solo 2º de primaria y que hoy es Comunicadora Social Periodista egresada de la universidad Pontificia Bolivariana.

A sus 26 años de caminar y reconocerse como hija de Teresa Toda y Teresa Guasch, le da gracias a Dios por el gran regalo de pertenecer y ser acogida en esta familia, en donde ha sabido ser feliz en medio de los momentos vividos, y siente que si volviera a nacer, repetiría su historia tal cual, porque así como los colores del arco iris lucen en el cielo cuando en la lluvia aparece el sol, así es la vida, en los hogares en donde todas las personas que han visto crecer a Marilin han apostado por hacerla brillar y que en ese proceso de crecimiento de un paso a favor de la vida.
Risas y solo palabras de gratitud salen de Marilin una mujer de piel canela que ve la vida con amor, pasión y fe sabiendo que está a pasos de dejar su familia para empezar a ser una persona independiente y autónoma llena de un potencial valioso, con cualidades artísticas descubiertas con el pasar del tiempo en los hogares Teresa Toda de Colombia.

¡Sí se puede hermanas!, soy el claro ejemplo de su amor en esta maravillosa obra, forjadora de mujeres fuertes para la vida.