sábado, 1 de febrero de 2014

Parábola de las Dos Teresas

¿Cómo os diré qué es el Reino de Dios?

El Reino de Dios se asemeja a dos mujeres solas, abandonadas, sin ningún poder ni prestigio, que tuvieron la osadía de soñar.

Soñaron que, en medio de la gran tormenta que desoló su casa y entre los escombros de su pueblo destrozado por la furia de un viento impetuoso, encontraban una tea que ardía sin consumirse.

Sosteniendo fuertemente la lumbre y, con los pies descalzos, recorrían, en la más completa oscuridad de la noche, todos los rincones desolados, sintiendo otros pies desnudos que las seguían.

Y en la intemperie, la brasa ardiente empezó, con ellas, a expandirse y se transformó en un hogar lleno de luz. Y acudían a él miles de niños que habían quedado solos.

Las dos mujeres abandonadas, sin ningún poder ni prestigio, que tuvieron la osadía de soñar, al despertar vieron al pueblo envuelto con un arco de luz; había pan de trigo y de maíz en cada mano; flores vivas y pequeñas adornaban y alegraban el espacio; y los niños de su sueño, corriendo hacia ellas le decían:¡mamá!

María Lourdes Marco, ctsj





3 comentarios:

  1. Muy bien, gracias por ayudarnos a dar a conocer a estas dos mujeres que desafiaron el mundo y de la mano de Dios caminaron haciendo siempre su voluntad

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    1. Teresa Toda y Teresa Guasch nos siguen impactando con su vida ejemplar y con su entrega incondicional a la misión confiada.

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    2. Teresa Toda, mujer valiente y ejemplo de entrega infinita, Teresa Guash mujer llena de esperanza y que es capaz de escuchar en la voz de su madre la voz de Dios.

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